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¿Quién ha vivido por encima de sus posibilidades? por Alberto Garzón Espinosa

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Desde que comenzó la crisis es común escuchar en los debates una manida frase que asegura que los españoles hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. De forma paralela se insta a que «esto lo arreglemos entre todos», citando el lema de una campaña que las cámaras de comercio lanzaron al comienzo de la debacle económica. Tanto se han repetido ambas ideas que muchos, incluso entre los más críticos, las han asumido e interiorizado como verdaderas. Sin embargo, no hay nada más alejado de la verdad.

Es cierto, por ejemplo, que la economía española como un todo está profundamente endeudada con el exterior. Esto quiere decir que nuestro país ha podido disfrutar de crecimiento económico y creación de empleo gracias a que teníamos un modelo basado en las deudas, las cuales a su vez sostenían la burbuja inmobiliaria. Así, cuando ha devenido la crisis nos hemos quedado en el paro y con la cartera llena de deudas con otros países como Alemania. Pero ahí no termina el relato.

Observando los datos comprobamos que, por ejemplo, el endeudamiento público –el del Gobierno del país, de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos– ha sido realmente reducido. Reducido en comparación con otros países y reducido en comparación con el endeudamiento de hogares y empresas. Así, en el año 2007, al inicio de la crisis, las deudas del Gobierno eran del 50% del PIB mientras que las deudas de las familias rozaban el 100% y las de las empresas alcanzaban el 200%. Dichos datos lanzan por tierra el populismo de derechas que de todo responsabiliza a un gasto público que, efectivamente, ha sido en todo caso muy poco eficiente.

Por otra parte, es importante señalar que ni todas las familias se han endeudado con la misma intensidad ni todas las empresas han tenido el mismo comportamiento «irresponsable». Así, según el Fondo Monetario Internacional, el 10% más rico de los hogares tiene a día de hoy el 40% de las deudas totales de los hogares, mientras que el 95% de las deudas empresariales pertenecen a las grandes empresas –aquellas con más de 250 empleados–. Estos datos señalan una obviedad: los más ricos se endeudan por cantidades muy superiores y hacen crecer extraordinariamente la deuda total de la economía española.

El Banco de España ha confirmado este hecho y asegura que sólo un 16,5% de los hogares más pobres tiene alguna deuda pendiente, mientras que ese porcentaje es del 64,7% entre los hogares más ricos. Además, las deudas de los más pobres han solido tener como motivo la compra de una primera vivienda, imposible de comprar sin recurrir a la hipoteca, mientras que en el caso de los más ricos el objetivo era la compra de segundas y terceras propiedades inmobiliarias.

Así pues, no todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Más bien podríamos afirmar que son los más ricos los que han vivido por encima de nuestras posibilidades, puesto que su creciente endeudamiento –con motivos de especulación inmobiliaria y financiera– ha sido socializado por los distintos gobiernos nacionales y actualmente lo estamos pagando la mayoría con altas tasas de paro y menores ingresos con los que hacer frente a unas deudas muy inferiores. Los trabajadores y las pequeñas y medianas empresas de este país estamos pagando la borrachera de unos pocos, muy adinerados, que además se las están arreglando para salir de la crisis aún más ricos.

Podemos llamarlo estafa, robo, extorsión o sencillamente lucha de clases, pero es evidente que frente al populismo de derechas hay que enfrentar la elegancia y rigurosidad de los datos económicos. En cada discusión, debate o coloquio debemos evitar ser absorbidos por una ideología que bajo una apariencia de ingenuidad esconde los mismos intereses de quienes nos están aplastando en esta crisis.

Fuente: agarzon.net

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La I Guerra Mundial terminó el 03/10/2010

Alemania cerró el domingo el último capítulo de uno de los episodios más sangrientos de la historia, la Primera Guerra Mundial (1914-1918), con el pago definitivo de las deudas que le generó ese conflicto.

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La cancelación de los intereses de los créditos que Alemania tomó tras la guerra coincide con las conmemoraciones de los 20 años de la reunificación del país y estaba prevista en acuerdos internacionales.

Una última cuota pendiente de casi US$100 millones será abonada a poseedores de bonos emitidos para cubrir la deuda que se le impuso al país por los daños de la Gran Guerra, que cobró más de nueve millones de vidas.

El pago supone una sorpresa para muchos que creían que ese conflicto había sido saldado desde hace 92 años, advierten expertos.

Financieramente, la importancia (del pago) no es grande, pero clausura definitivamente un capítulo que no sabíamos que estaba todavía abierto“, dijo el historiador alemán Gerd Krumeich en diálogo con BBC Mundo.

Una deuda especial. Además de ser el resultado financiero de la Primera Guerra Mundial, la deuda que Alemania se apresta a cancelar es considerada por muchos como un elemento que permitió el posterior surgimiento del nazismo.

Alemania fue señalada en el Tratado de Versalles de 1919, que oficialmente puso fin a la guerra entre el país y los aliados vencedores, como responsable de los destrozos ocasionados durante el conflicto.

Poco después, el costo de esos daños fue valuado en la friolera de 269.000 millones de marcos oro, lo que dio origen a una deuda que la Alemania en crisis difícilmente podía hacer frente.

El monto fue reducido en acuerdos posteriores, pero la deuda tuvo un fuerte impacto económico y moral en los germanos, que ya habían perdido dos millones de soldados y tenían más de cuatro millones de heridos.

Adolf Hitler supo sacar tajada de la situación y denunció el Tratado de Versalles como injusto y el gesto fue respaldado por buena parte de los alemanes.

La Primera Guerra Mundial y Versalles ayudaron a dar credibilidad a los nazis“, explicó Krumeich, autor de libros al respecto y vinculado al centro de investigación del Historial de la Gran Guerra en Péronne, Francia.

“Los hace pestañear”. Para hacer frente a su deuda de guerra, Alemania debió emitir diversas series de bonos entre 1920 y 1933, cuando los nazis suspendieron los pagos.

La deuda volvió a ser motivo de negociaciones internacionales tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el país estaba dividido en dos entre la parte occidental y la comunista.

En el tratado de Londres de 1953, Alemania occidental aceptó repagar los viejos bonos y asumir los intereses de deudas acumulados entre 1945 y esa fecha, por unos US$200 millones, si el país se reunificaba alguna vez.

Se estipuló que eso se haría en cuotas durante dos décadas, algo que Alemania se apresta a cumplir definitivamente este domingo.

Krumeich indicó que este pago ha vuelto a señalar a los alemanes la magnitud de un conflicto que para la mayoría está muy lejos en el tiempo y que fue eclipsado por la Segunda Guerra Mundial.

En Alemania nadie habla mucho de la Primera Guerra“, dijo. “Pero esto de decirle a los alemanes de hoy que todavía tienen deudas que pagar, los hace pestañear“. 

Fuente: bochaelsociologo.com

Communnity manager

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