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El Corte Inglés y el pelotazo en la posguerra.
El Corte Inglés, antes de la guerra civil, era un pequeño comercio dedicado a la sastrería y a la confección de ropa de niños. Tras el conflicto armado, se trasladó a la calle Preciados, nº 3 esquina con la calle Tetuán, dónde se encontraban los Almacenes El Águila, comenzando su actividad en esta nueva etapa con siete empleados al mando de Ramón Areces. En el año 1941 es cuando el Corte Inglés comenzó a sentar las bases del que actualmente es el primer grupo de distribución español, en otras palabras “su primer gran pelotazo“.

Los masivos reclutamientos de tropas alemanas, en la Segunda Guerra Mundial, dejaron tocada su economía por falta de mano de obra. Así que, el 8 de febrero de 1941 el gobierno español firmó un acuerdo con el gobierno alemán para suministrar mano de obra. Era una oportunidad para los muchos parados y gente sin apenas recursos que deambulaban por las calles españolas viviendo del trapicheo y de las miserias de otros. En un principio el acuerdo disponía el envío de 100.000 trabajadores (productores para los alemanes) pero sólo fueron unos 4.000. Los requisitos para poder emigrar (el primer “Vente a Alemania, Pepe“) eran estar sanos y estar libres de las obligaciones durante dos años (duración del contrato). Cada viajero debía llevar una maleta con:
“cuatro pares de calcetines, un par de calzoncillos y camisetas, tres camisas, dos pares de pañuelos, dos toallas, un traje, un pantalón, un jersey de lana, un abrigo, un par de botas, una bufando, un gorro y los útiles de afeitar. Las tortillas de patata eran voluntarias”
Los traperos y el Corte Inglés hicieron el agosto. El Corte Inglés ofrecía “el paquete del emigrante” en el que se incluía el ajuar obligatorio completo.
Fuente: HistoriasdelaHistoria.com
Cuatro de cada diez mayores ya ayudan económicamente a algún familiar
El 40,4 por ciento de las personas mayores ayuda o ha ayudado en los dos últimos años a familiares, según el último Índice de Opinión Pública (IOP) realizado por Simple Lógica Investigación para la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP).
Así, mientras que en el año 2010 de las personas mayores que ayudan o habían ayudado en los dos últimos años a familiares representaban un 15,1 por ciento, actualmente recurrir a la solidaridad de los progenitores se ha convertido “en una de las principales estrategias de adaptación a la difícil situación que padecen muchos ciudadanos españoles”.
Entre las personas mayores que ayudan o han ayudado durante los dos últimos años económicamente a familiares o amigos, el índice de opinión señala que entre los progenitores con mayor nivel formativo, es decir, con estudios al menos secundarios, se registra un porcentaje (48,8 por ciento) significativamente superior de solidaridad que el registrado entre quienes tienen un nivel de estudios inferior (37,5 por ciento).
También la clase social de los mayores es determinante para adoptar este comportamiento solidario. Así, más de la mitad de personas mayores de clase social alta, media-alta y media (52,5 por ciento) ayudan económicamente a familiares mientras que este porcentaje entre quienes pertenecen a la clase media-baja y baja es significativamente inferior (37,9 por ciento).
DESCENSO EN LAS AYUDAS A MAYORES
Por otro lado, el número de ayudas destinadas a las personas mayores ha sufrido un descenso de cinco puntos respecto al estudio de 2010. Así, actualmente, los mayores que reciben algún tipo de ayuda económica de familiares se sitúa en un 7,5 por ciento, una bajada significativa respecto al 12,5 por ciento que recibían ayuda en 2010.
Entre ellos, las mayores que viven solos (13,6 por ciento) registran un porcentaje significativamente superior de ayuda que aquellos que viven acompañados (5,2 por ciento) y, en relación a su nivel de estudios, son los que tienen hasta estudios primarios, con un 8,7 por ciento, los que tienen más ayuda familiar, frente al 4,6 por ciento registrado entre quienes tienen estudios más elevados.
Finalmente, atendiendo al estatus social se observan diferencias en el mismo sentido, ya que el porcentaje de personas mayores de clase social media-baja o baja que reciben alguna ayuda económica de familiares (8,6 por ciento) es significativamente superior al registrado entre quienes pertenecen a una clase social más alta (3,2 por ciento). De este modo, quienes reciben ayuda de sus hijos se caracterizan principalmente por vivir solos, haber recibido una formación básica como mucho y pertenecer a las clases más bajas.
Fuente: europaexpress.com
Cuatro comunidades quieren que los enfermos paguen la comida de hospital
Cuatro comunidades autónomas evalúan pedir a los enfermos que paguen parte del coste de los menús hospitalarios, informaron fuentes del Ministerio de Sanidad. Se trata de las comunidades de Galicia, Valencia, Castilla-La Mancha y Cataluña. La medida responde a la necesidad de reducir el déficit del 2,9% al 1,5%.
El coste medio de la manutención de un paciente en un hospital español asciende a 24 euros diarios, monto asumido por las comunidades autónomas. La norma se regiría por el mismo principio de progresividad fiscal que ha arbitrado el Gobierno central en el copago farmacéutico. Por lo tanto, quedarían exentos las enfermos crónicos o los de menor poder adquisitivo.
Las comunidades de Galicia, Valencia y Castilla-La Mancha, todas gobernadas por el Partido Popular (PP), plantearon esta alternativa en el Consejo Territorial del Sistema Nacional de Salud, celebrado el 18 de abril, y en la reunión que mantuvo Mariano Rajoy con los barones autonómicos en la sede nacional madrileña.
Rechazan las propuestas
La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios (FACUA) ha rechazado las medidas propuestas por esas comunidades. Además se muestra en contra de que los enfermos asuman de forma parcial conceptos básicos como: la curación y la limpieza de sabanas y toallas.
«Esta concepción de la sanidad pública, unida al reciente veto a la atención primaria de inmigrantes, está claramente encaminada a convertir los hospitales en centros de recuperación para ricos y supone un paso más en la mercantilización de un derecho humano como es la salud», señala FACUA.Catalresponsabilidad de todas estas competencias, cuando su ministerio no dudaba en aplicar recientemente medidas como el copago sanitario o farmacéutico sobre todo el territorio español.
Fuente: ABC.es































